Los principios del yoga

davinci1. Relajar el cuerpo

Cuando la mente se relaja el cuerpo se relaja, y en este proceso la clave es la respiración. Cuando detectamos áreas con tensión y llevamos ahí nuestra atención, atraemos la energía, de manera que la tensión desaparece. Cuando conseguimos relajarnos, la tranquilidad y la estabilidad llegan. 

2. Una mente tranquila

Internalizamos los sentidos, volvemos la mirada hacia dentro. Observamos cómo es ahora nuestro estado físico, anímico o emocional y mental. A través de las asanas (posturas) y el pranayama (respiración) conseguimos un equilibrio entre nuestro plano físico y energético.

loto3. Atención e intención

La práctica del yoga implica no solamente ejercicio físico (como en el contexto de la gimnasia o en algunos deportes) sino cultivar una cualidad de atención amable e inclusiva, en la que abrazamos lo que hay tanto en la globalidad del cuerpo como en cada una de sus partes. Estamos involucrando así cuerpo, corazón y mente, es decir, la totalidad del Ser. 

4. Echar raícesraices

Por un lado, al rehabitar nuestro cuerpo permitimos que el exceso de energía puesta en la cabeza descienda hacia la experiencia corporal.

Por otro lado, estamos echando raíces igual que lo hace un árbol que, al arraigarse profundamente a la tierra, permite que el tronco y las ramas se expandan hacia el cielo. Cuando el cuerpo tiene unas raíces fuertes favorecemos el alineamiento de la columna.  

5. Conectarse

Yoga significa unión. Durante su práctica creamos conexiones entre varias partes dirigiéndonos hacia una integridad de cuerpo, respiración y mente. En cada postura conectamos siempre las dos direcciones opuestas: arriba-abajo, derecha-izquierda, delante-detrás, dentro-fuera, desde la periferia al núcleo.

6. Respirar y las bandhas

La expansión de la energía sigue las líneas naturales de nuestro cuerpo físico, expresándose en el alargamiento (estiramiento) de todas las partes del cuerpo, pero especialmente de la columna, desde el cóccix y sacro hasta la base del cráneo (el atlas). 

Mula Bandha es el impacto del movimiento suave desde el abdomen inferior (la zona abajo del ombligo) hacia la columna, de modo que el suelo pélvico se eleva; éste está constituido por los genitales, el perineo y ano, que tratamos de mantener libre de tensión. La acción de Mula Bandha es crear estabiladad estructural en la pelvis y la parte inferior de la columna y dirigir la respiración y energia hacia arriba.

uddiyana-bandhaPodemos acceder a Mula Bandha a tráves una exhalación profunda. Con cada inspiración damos vida y poder al cuerpo energético, empezando por el perineo y ascendiendo a través de la columna. Creamos espacio en la zona sacro-lumbar. Esta acción posibilita que Mula (raíz)sirva de apoyo para que la energía siga un movimiento ascendente a lo largo de la columna, hasta alcanzar la base del cráneo.

Por otro lado, en el torso tenemos Uddiyana (en Sanscrito, volando hacia arriba) Bandha que consiste en la expansión y ensanchamiento de la caja torácica, lo cual tiene un impacto sobre la zona abdominal, alargando y elevando la columna. Energéticamente hay un movimiento desde abajo hacia arriba que anima nuestra postura.

Así como en Mula Bandha tratamos de mantener el suelo pélvico relajado, en Uddiyana Bandha es la zona abdominal la que permanece sin tensión. Además, es fundamental suavizar el núcleo del cuerpo, es decir, la cara, la garganta, el plexo solar, el espacio entre los omoplatos, abdomen y suelo pélvico. Como consecuencia, el beneficio que obtenemos es relajar el sistema nervioso.

7. Alargamiento y expansiónexpansion

Como consecuencia de todos los principios anteriores, conseguimos la verticalización y alargamiento de la columna, que el espacio entre las articulaciones respire, que no haya exceso de tensión muscular y que, de manera espontánea, la energía fluya a lo largo de la columna sin quedar bloqueada en los plexos nerviosos del cuerpo. 

Pasamos por un proceso en tres fases: primeramente desbloqueamos la energía, después la movemos y finalmente la subimos y refinamos para llegar a un estado de mayor tranquilidad, vitalidad y conciencia.

Por Clania y Sudaka, julio 2009.