CURSO DE MEDITACIÓN
EL DESARROLLO DE UNA MENTE CREATIVA
Os contare un cuento
Hay una historia en la tradición budista que narra como es que el buda enseño la practica de meditación “Metta Bhavana” a sus discípulos. Ahora voy a contarla a mi manera.
Había un grupo de monjes y un día decidieron ir a meditar a un bosque cercano, uno de ellos había visto el bosque en uno de sus paseos matutinos y habiendo quedado muy impresionado pensó que era una buena idea meditar allí, así que le dijo a sus amigos, en ese bosque podemos meditar tranquilamente. Es silencioso y bello, un lugar ideal para convertirlo en nuestro hogar.
A todos les pareció una buena idea de modo que a la mañana siguiente emprendieron el camino con la intención de instalarse en aquel bosquecillo que había descubierto su amigo y pasar una larga temporada de retiro meditativo.
Al llegar todos ellos estaban muy entusiasmado con el lugar, había grandes árboles que ofrecían sombra y cobijo y planearon elegir cada un árbol para sentase en su base y quedar ahí por una temporada. Con el descubrimiento del hermoso lugar y los preparativos los monjes formaron bastante alborto, hablaban entre ellos, se alegraban de haber encontrado el lugar, elegían un sitio u otro y en fin la paz de bosque se vio afectada por estos monjes.
Se daba la circunstancia que en aquel bosque vivían diversas especies de seres, entre ellos unos duendecillos que tenían sus viviendas en las copas de los árboles. Cuando los mojes llegaron los duendes estaban a punto de bajar de sus casitas en las copas de los árboles y pasear por el bosque en buscan de un poco de alimento, quedaron muy sorprendidos y un poco molesto por ver que todas aquellas personas iban a instalarse en su querido bosque, sin mucha consideración hacia ellos y además eran tan ruidosos.
Por si todo esto no fuera poco la mayoría de monjes se estaban instalado al pie de sus árboles/casa cosa que sin duda alguna les dificultaba para baja a dar su paseo y busca comida. Los duendecitos decidieron no obstante esperar, seguramente después de un rato los monjes se marcharían.
Pasaron los minutos y las horas y fue obvio para los duendes que aquellos monjes iban a instalarse en el bosque al pie de sus casas ¡que falta de consideración! Pensaron ¿Qué podemos hacer? Se preguntaron. Podríamos tirarles unas algunas cosas sobre la cabeza haber si se van.
Así lo hicieron, los duendes fueron arrojando trocitos de ramas, piedrecillas y diversos objetos que caían desde la altura sobre la cabeza y los hombros de los monjes, estos se sintieron muy extrañados y claro perturbados en su meditación, al poco un duende decidió descender y proferir sonidos al oído de los monjes, otros los zarandeaban, mientras que algunos mas se aparecían ante los ojos de los monjes con expresiones horrendas.
No paso mucho tiempo antes de que los monjes estuvieran verdaderamente asustados ¿Qué pasa aquí? Sin duda hay seres invisibles que nos quieren mal y nos atacan, mejor será que nos vallamos rápido, efectivamente salieron corriendo.
El Buda les vio llegar, algunos preocupados, otros muy asustados, todos inquietos, desasosegados y tristes, Adiós a su retiro en el bosque. Al verles así el Buda se dirigió a ellos preguntándoles que les pasaba, con todo detalle los monjes le contaron lo ocurrido.
En aquella ocasión esta fue la enseñanza del Buda:
Metta Sutta
Aquel que desee penetrar el estado de paz y
perseguir su bienestar debe ser capaz,
recto, muy recto, afable, apacible y sin vanidad.
Debe estar satisfecho,
ser fácil de mantener,
tener pocas actividades y posesiones,
ser controlado en sus sentidos,
ser prudente, sin desvergüenza y sin apegos a familias.
No debe cometer la más mínima falta que pudiera ser objeto de censura
por parte de los sabios y las sabias.
Que todos los seres estén felices y seguros.
Que estén felices en sus corazones.
Que todos los seres que existen, débiles o fuertes, largos o grandes, medianos o bajos, pequeños o gruesos, conocidos o desconocidos, cercanos o lejanos, nacidos o por nacer, que todos los seres sin excepción estén felices.
Que nadie engañe ni desprecie a otra persona en ningún lugar;
que no desee el daño de los demás con enojo o malevolencia.
Así como una madre o un padre protege a su única hija o hijo a costa de su propia vida,
de la misma forma uno debe cultivar un corazón sin límites hacia todos los seres.
Que los pensamientos de amor llenen todo el mundo,
arriba, abajo y a lo largo; sin ninguna obstrucción, sin odio, sin enemistad.
Parado, caminando, sentado o acostado, mientras este despierto, uno debe cultivar esta meditación de amor. Ésta, dicen, es la conducta más elevada aquí.
Sin caer en opiniones erróneas, virtuoso y habiendo alcanzado el conocimiento del primer sendero, uno elimina el apego a los sentidos y verdaderamente no vuelve a ser concebido de nuevo en el vientre.
Habiendo escuchado esta enseñanza los monjes comprendieron que la causa de sus miedo tenia origen en su falta de atención y respeto por otras criaturas, incluso falta de atención y respeto por ellos mismos, de modo que volvieron al bosque, esta vez pidieron permiso no solo a los duendes que allí habitaban también a la tierra, los árboles y aire se sentaron a meditar en paz con ellos mismos y practicaron metta, desando que el bienestar que ellos buscaban alcanzara a todos los seres, practicaron respeto, simpatía, reconocimiento hacia los duendes y estos estuvieron muy contentos de tener a los mojes al pie de sus casas.
Así que esta práctica que vamos a explorar en este curso de meditación es un antídoto contra el miedo, es una poderosísima herramienta para encontrar verdaderamente la paz mental alegándonos de la ansiedad y de cualquier otro estado mental negativo.
DETALLES DEL CURSO
El curso es adecuado tanto para meditadores que podrán profundizar en su experiencia y practica de meditación, como para personas que comienzas y es muy aconsejable para personas sometidas a estados mentales negativos y quieren una vida mas plena, con mayor iniciativa, confianza y positividad
El curso se desarrolla durante 8 semanas;
los martes del 13 de enero al 3 de marzo de 18’00h a 20.00h en el Centro Budista de Valencia.
Coste del Curso 85€.
Facilitado por Paramachitta experta en la enseñanza de meditación y formada en psicoterapia gestalt.
No hay medicamentos que nos hagan inmunes a los dolores existenciales ni hay magia para solucionar todos nuestros problemas. Sin embargo podemos encontrar curación y paz interior y paradójicamente esto puede ocurrir cuando encaramos el propio dolor, el conflicto y la ansiedad que nos hacen sufrir. La meditación es la herramienta que nos proporciona el poder hacerlo, el poder para hacerlo.
Si tuviéramos que hacer una relación de las cosas que nos quitan la paz seguramente incluiríamos nuestra vulnerabilidad y mortalidad, la injusticia en el mundo, la ignorancia y avaricia que vemos todos los días, conflictos con nuestros seres queridos, el estado del planeta, el fracaso personal, el miedo, la perdida, la economía….. Pero recordemos que estar vivos no es un desastre, aunque ciertamente sentimos y por lo tanto sufrimos. También hay alegría igual que sufrimiento, esperanza y desesperanza, calma y agitación, amor y odio, salud y enfermedad.
Todos tenemos la capacidad de transformación. Basándonos en el cultivo de atención plena y creatividad emocional, desarrollamos esta capacidad y la experiencia muestra que podemos aceptar nuestras circunstancias con más confianza, tener más paciencia y menos ansiedad. Perdemos mucha energía cuando reaccionamos automática e inconscientemente al mundo exterior y a nuestras experiencias internas.
A la vez se hace mas fácil comprender con claridad como vivimos y por lo tanto como cambiar para mejorar nuestras vidas. La práctica de cultivar la atención plena y creatividad emocional a través de la meditación es un modo poderoso de auto crecimiento. No depende de un sistema de creencias ni una ideología, con lo cual sus beneficios son accesibles a cualquier persona.
Par que el curso tenga beneficio, pedimos que las personas hagan un compromiso de asistir y practicar las técnicas durante las ocho semanas que este dura; por nuestra parte facilitaremos las cosas para que efectivamente podáis llevar este compromiso a cabo.
Este trabajo esta basado en técnicas de meditación budistas: Metta Bhavana (desarrollo de emoción creativa) y Tong Len (practica para tratar con el sufrimiento).
Un encuentro semanal consiste:
En definitiva cada semana tendremos tiempo para lo teórico y lo experiencial y ver la mejor manera de llevar los cambios a nuestra vida.
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